Mi Primer Freewrite

Escribo estas líneas que ciertamente no se si serán cortas o largas, pero fue Eric @anomadsoul quien nos animó a escribir un poco (como él lo hace, de manera libre, sin un tema en específico, sin algo predeterminado, con la única intención de dar a conocer lo que estamos sintiendo y/o viviendo en tal o cual momento.

En este particular quiero comenzar contando un poco de mí, para quienes leen a menudo mis publicaciones será común leer que mi nombre es Gregory Ortiz, soy un Docente de Música apasionado con la enseñanza verdadera de la música, no en grandes Conservatorios de Música, sino en pequeños Conversatorios; sí CONVERSAtorios en los cuales un grupo de niños atiende mis palabras, aprende música entre cuentos, chistes y canciones, así como recomendaciones, que no vienen dadas por todos los años que pasé estudiando música en grandes academias (casi toda mi vida en educación musical formal), sino mas bien de mi experiencia vivida de manera popular, de manera callejera se podría decir… Pues mi trayectoria como músico fue compartida entre la Música Académica, esa que estudié en el Conservatorios de Música de Educación formal, donde me enseñaron a escribir música, aprendí las reglas de la música clásica, por llamarla de alguna manera, aunque el Clasicismo en la Música, así como en otras artes solo fue un periodo, pero de eso hablaremos otro día.

En esta oportunidad les cuento que mientras estudiaba la Música Académica, también aprendía la Música Popular, la Música Folklórica y la Música Tradicional (de mi País), englobando esas cuatro antes mencionadas tenemos a La Música como un todo.

Me preguntarán ¿Cómo tuve el tiempo de estudiar música y de ser niño? pues, fácil… Casi no fui niño, jaja. Desde pequeño estuve estudiando con disciplina y eso me ayudo a crear hábitos, estos hábitos me hicieron que (e la mayoría de ocasiones) prefiriera estar tocando alguno de mis instrumentos a estar jugando con una pelota (cosa que sí hacía pero no tan a menudo), fue una infancia llena de conocimientos y muy feliz por cierto.
Preguntarán también: ¿En los Conservatorios se aprende Música Popular, Folklórica y Tradicional? Pues debo decirles que “Lamentablemente NO”, o por lo menos “No en mis tiempos”.
Era realmente un sacrilegio tocar alguna pieza de algún compositor venezolano (de mi país) en los salones o pasillos del Conservatorio, allí solo se escuchaba Bach, Beethoven, Mozart, Chopin, Strauss, por mencionar algunos.
Entonces ¿Cómo y Dónde aprendí eso? Pues les diré que en la calle, viendo músicos populares tocar, escuchar algunos tantos cantar, y por necesidad. Sí, por necesidad.
Otra de las cosas que debo contar es que vengo de una familia humilde, de limitados ingresos económicos, sin embargo con una madre y un padre siempre pendientes de que yo aprendiera lo mejor en el aspecto académico y moral por lo tanto me llevaban a estudiar Música en el Conservatorio a pesar de que teníamos que atravesar la ciudad diariamente para ir y venir de clases de música, un sacrificio que lo agradeceré por siempre.
En cuanto a la economía las cosas no iban muy bien por casa y apenas cumplí 12 o 13 años comencé a tocar con unos amigos en celebraciones, muchas veces actividades de iglesia, otras veces actividades sociales, fiestas, así como también la mayoría de veces en restaurantes y ventas de comida, donde el pago era por cortesía del cliente, sí, er como una propina y como usábamos sobrero nos echaban el dinero ahí, tal como hacen muchos músicos hoy en día en la calle.
El dinero que recogía allí era para mis gastos personales, cosas que comúnmente tenía que comprar, lo esencial lo tenía en casa, pero para los pocos gustos tenía que pagarlo con el dinero ganado en la calle, pero de la mejor manera, con mi arte.
Aprendí, de esa manera a tomarle valor al trabajo, pero también al esfuerzo, al sacrificio, a la constancia, sabía que no me haría rico, pero aprendería mucho de ese mundo, de esos tipos de música que tocábamos, ya que en los restaurantes populares no les gustaba escuchar Mozart y Bach, pero si les gustaba un buen Joropo o Golpe Tocuyano (formas musicales de mi tierra), entonces había que aprender a tocar lo que a la gente le escuchaba… Seguro han escuchado la frase “el cliente siempre tiene la razón”, ahí se ponía de manifiesto.
Fui creciendo y aprendiendo mas, ya a los 15 años daba clases de música en mi casa, luego a domicilio y luego formé parte de los Docentes del Conservatorio y academia de Música donde yo estudié.
En la actualidad me independicé, decidí iniciar una Fundación propia, en la cual soy el Presidente, se llama Fundación Musical Kantoría, pero ya les he hablado de ella en anteriores post, solo mencionaré que enseñamos música de manera gratuita a niños de escasos recursos, pero no solo enseñamos música académica, sino también popular, folfklórica y tradicional, con una educación basada en valores y con la meta de formar la generación de relevo.

Me veo en cada niño que yo le doy clases y quiero hacer de ellos hombres y mujeres de bien, músicos y seres humanos integrales, teniendo como premisa el Talento la Disciplina y la Constancia.

Espero hayan disfrutado leyendo mis líneas, tanto como yo escribiéndolas y contando solo un fragmento de mi vida.
Espero seguir mañana o muy pronto con la segunda entrega de esta escritura libre… #freewrite
Cabudare, Venezuela… 18 de julio de 2018

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